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  • Bokata Route: Un viaje inolvidable entre montañas y curvas

    Bokata Route: Un viaje inolvidable entre montañas y curvas

    El pasado 17 de marzo, un grupo de aventureros sobre dos ruedas nos dispusimos a recorrer una de las rutas más espectaculares del norte de España, y llamamos a esta ruta «Bokata Route».

    Con el rugido de las motos y un cielo que parecía respetar la osadía de quienes se atrevían a desafiar las curvas y montañas de la zona, comenzamos nuestra travesía alrededor de las 10 de la mañana desde el aparcamiento del Hotel Adelma, en Hoznayo.

    El ambiente estaba cargado de emoción, y el buen tiempo, sorprendente para la época, nos auguraba un día perfecto para rodar.

    Las motos estaban listas y nosotros preparados para enfrentarnos a los primeros tramos, esos que nos llevarían a los parajes más impresionantes de Cantabria, Palencia y León.

    Nos encontramos con las primeras curvas, desafiantes, pero disfrutables.

    El sol iluminaba el camino mientras nos adentrábamos en el famoso Desfiladero de La Hermida.

    Las montañas se alzaban imponentes a ambos lados, como si nos acogieran en su seno de roca. El sonido de los motores reverberaba entre las paredes, creando una sinfonía única que solo aquellos que viven la carretera pueden apreciar. El contraste entre las sombras de las montañas y la luz que se colaba entre las nubes hacía del trayecto algo mágico.

    El desfiladero, con su atmósfera mística, era una especie de antesala para lo que nos esperaba más adelante.

    Con la adrenalina aún corriendo por nuestras venas, llegamos a la bella localidad de Potes, un lugar que parece detenido en el tiempo. Sus calles empedradas y su aire tranquilo contrastaban con el rugido de nuestras motos al atravesar sus entrañas.

    Pero no nos quedamos mucho tiempo aquí; teníamos un destino claro y eso implicaba subir uno de los puertos más impresionantes de la región: San Glorio.

    El ascenso al Puerto de San Glorio es una experiencia que te quita el aliento, no solo por la altura, sino por la majestuosidad de las vistas. Paramos en el emblemático Mirador del Corzo, donde es imposible resistirse a hacer una pausa, sacar las cámaras y dejar que la vista se pierda en el espectacular macizo montañoso que nos rodeaba. Las fotos no podían capturar toda la magnitud de lo que estábamos viendo, pero al menos nos permitieron llevarnos un trocito de este momento.

    Continuamos nuestro camino y, justo cuando abandonamos la N-621 a la altura de Portilla de la Reina, el paisaje comenzó a transformarse.

    El Puerto de Pandetrave nos recibía con una sorpresa: nieve.

    Las montañas, cubiertas de blanco, se veían aún más impresionantes, y aunque las carreteras estaban limpias, la sensación de rodar entre parajes nevados nos dio un subidón de adrenalina y emoción.

    Era como si estuviéramos recorriendo un escenario sacado de una postal de invierno. Cada curva nos ofrecía una nueva postal, cada kilómetro era un recordatorio de lo pequeño que uno se siente ante la majestuosidad de la naturaleza.

    Descendimos por la LE-2703, dirigiéndonos hacia Caín de Valdeón.

    El trayecto junto al río Cares es una maravilla en sí misma. El agua cristalina que corría a nuestro lado reflejaba la luz del sol y creaba un contraste idílico con las montañas nevadas que se alzaban imponentes.

    Pasadas las 15:30, llegamos a Caín, un pequeño paraíso escondido entre montañas, donde el río Cares parece detenerse para ofrecernos un rincón de paz absoluta.

    Junto al río, sacamos nuestros bokatas preparados para la ocasión. La tranquilidad del lugar era asombrosa. Caín, conocido por ser el punto de inicio (o final) de la famosa Ruta del Cares, nos ofrecía ese descanso merecido tras varias horas de ruta. Mientras comíamos, el sonido del agua fluyendo y la calma del entorno nos hicieron sentir en otro mundo, lejos del bullicio y del estrés del día a día.

    Con el estómago lleno y el espíritu recargado, llegó el momento de continuar nuestra aventura. La siguiente parada era Riaño, otro lugar que parecía salido de un cuento. Allí, nos detuvimos a tomar un café. La sensación de haber recorrido tantos kilómetros, de haber vivido tantas emociones en un solo día, se mezclaba con la satisfacción de estar rodeados de amigos y compañeros de ruta.

    El sol comenzaba a bajar, y con él, la jornada llegaba a su fin. Aún nos quedaba el camino de vuelta a casa, pero cada kilómetro recorrido dejaba en nosotros una huella imborrable. La «Bokata Route» no fue solo un paseo en moto; fue una experiencia que nos conectó con la naturaleza, con las montañas y con nosotros mismos.

    Un día perfecto, espectacular, lleno de paisajes que quedarán grabados en nuestra memoria, y de momentos compartidos que, sin duda, nos harán regresar el próximo año.

  • Las Cascadas de Tobera

    Las Cascadas de Tobera

    Este pasado sábado 27 de enero, nos lanzamos a una nueva aventura rutera por las cautivadoras tierras cántabras, vascas y burgalesas.

    Sin embargo, antes de sumergirnos en la crónica de nuestra ruta, es imperativo señalar y denunciar una triste realidad: aquellos que se autodenominan moteros, pero que, lamentablemente, no representan los valores que deberían caracterizar a quienes amamos el mundo de las dos ruedas.

    Aquellos que, en lugar de disfrutar de la moto y compartir la pasión con otros, optan por poner en peligro a quienes comparten la carretera con ellos. La imprudencia al rodar en grupo, la velocidad temeraria, los adelantamientos arriesgados en zonas prohibidas… Todo ello pone en peligro a ciclistas, otros moteros, automovilistas y cualquier persona que simplemente busca disfrutar de la carretera de forma segura. No nos representan y es necesario alzar la voz contra estas prácticas peligrosas.

    Ahora, centrándonos en la crónica de nuestra ruta, la jornada comenzó alrededor de las 9:30h desde el aparcamiento del hotel Los Pasiegos en Hoznayo. A pesar de la densa niebla, la temperatura era agradable, y estábamos listos para explorar nuevos horizontes. Pero antes de embarcarnos en la ruta, hicimos una parada para desayunar cerca de Martiniega, en un encantador caserío que sirve como punto de encuentro para ciclistas y moteros de la zona.

    Con un almuerzo calentito para enfrentar la humedad dejada por la niebla, nos dirigimos por carreteras comarcales y locales hacia nuestro primer destino: el municipio burgalés de Tobera. Aquí, nos esperaban el monasterio, el puente y las impresionantes cascadas. A pesar de la niebla persistente, pudimos explorar a pie estas maravillas naturales, sumergiéndonos en la serenidad que solo la naturaleza puede ofrecer.

    Más tarde, en Frías, tomamos un merecido refrigerio a los pies de la torre del castillo local. Esta pintoresca localidad, con su arquitectura medieval y vistas imponentes, proporcionó el escenario perfecto para descansar y disfrutar de la historia que se respira en cada rincón.

    Se suponía que regresaríamos a casa para la hora del almuerzo, pero como a menudo ocurre en nuestras rutas, el tiempo se extendió en una experiencia que valía la pena prolongar. A pesar de ello, la mañana fue un deleite, explorando parajes de ensueño a través de nuestras carreteras favoritas.

    En cuanto a Tobera, su monasterio, puente y cascadas nos transportaron a tiempos pasados, sumergiéndonos en la rica historia de la región. Las cascadas, en particular, ofrecieron una vista impresionante, recordándonos la belleza natural que está a nuestro alcance cuando nos aventuramos más allá de lo conocido.

    Con Frías, cerramos nuestra ruta motera en un ambiente medieval, dejando que la atmósfera de la torre del castillo nos envolviera. Este pequeño pueblo, con sus callejuelas empedradas y su imponente estructura, sirvió como el epílogo perfecto para una jornada llena de descubrimientos.

    Así concluyó nuestro paseo semanal, marcado no solo por la belleza de Tobera y Frías, sino también por la denuncia de conductas imprudentes que empañan la esencia misma de ser motero. Que cada ruta futura nos recuerde la importancia de disfrutar de la carretera de manera responsable y respetuosa, manteniendo viva la verdadera esencia de la hermandad motera.

    ¡Que vengan más rutas repletas de aventuras y descubrimientos! manteniendo viva la verdadera esencia de la hermandad motera.

  • Entre Parrillas, Curvas y la Historia Grabada en Piedra

    Entre Parrillas, Curvas y la Historia Grabada en Piedra

    El rugir de los motores marcó el inicio de un fin de semana motero total.

    El sábado, nos sumergimos en la adrenalina y el compañerismo en la I QUEDADA MOTERA RIBAMONTAN AL MAR , un evento que contó con la imponente presencia de numerosas motos de todo tipo.

    La caravana, capitaneada por el Harley Davidson Club Montañés, nos dejó boquiabiertos con sus monturas espectaculares y exclusivas, una verdadera exhibición sobre ruedas.

    La Biela43 nos acogió con los brazos abiertos en este epicentro de la pasión motera. Tras las presentaciones y el rugir coordinado de los motores, la ruta comenzó, guiada por el Harley Davidson Club Montañés y sus máquinas que parecían rugir con vida propia. Las curvas de los alrededores de La Biela43 fueron testigos de la majestuosidad y diversidad de estas motos, cada una con su historia y personalidad única.

    En el recorrido, la caravana atravesó paisajes pintorescos y carreteras serpenteantes que enmarcaron el rugir de las motos. El viento fresco acariciaba nuestros rostros mientras avanzábamos en esta procesión sobre ruedas.

    La ruta no solo era una experiencia visual, sino un banquete para los oídos con el constante y armonioso rugir de los motores que se entrelazaba con la naturaleza circundante.

    Al retornar a La Biela43, nos esperaba una parrillada que despertó todos nuestros sentidos. Las brasas chisporroteaban mientras compartíamos risas y anécdotas de la ruta. La camaradería motera se palpaba en el ambiente, con historias compartidas sobre dos ruedas y la pasión por la libertad que solo los moteros comprenden.

    La tarde se tiñó de vibraciones roqueras con el grupo «The Old Trastes». En el escenario improvisado, las guitarras lloraron y las motos rugieron en perfecta sintonía. La quemada de rueda fue el clímax de esta experiencia, una exhibición que dejó a todos con la adrenalina a flor de piel.

    El domingo nos esperaba con un sol radiante y temperaturas ideales para una rutilla tranquila.

    Desde Hoznayo, recorrimos la N 623 con una parada estratégica para re-desayunar.

    Pero el plato fuerte estaba por llegar: el puerto del Escudo. Curvas desafiantes, desniveles vertiginosos, y al coronarlo, la majestuosa Pirámide de los Italianos, también conocida como el Cementerio de Mussolini, a nuestra derecha.

    Fue inaugurado el 26 de agosto de 1939.

    Mussolini mandó levantar en el Escudo una esbelta pirámide de hormigón con la puerta situada hacia el amanecer y una enorme M en el encuadre, en homenaje a sí mismo. Un historiador distraído se empeñó en demostrar décadas más tarde que, en realidad, aquella M, que allí sigue, quiere decir Moritorio (cementerio en italiano).

    La pirámide del Escudo acogió 384 cadáveres hasta que en 1975 el Gobierno italiano decidió la exhumación de los cuerpos, que repatriaron en cajas de cinc (268) y el resto se trasladó a la Torre-Osario de Zaragoza. La medida se había fraguado cuatro años antes, cuando un autobús militar con medio centenar de familiares llegados de Roma para visitar el cementerio se despeñó en una de las curvas del puerto. El accidente, con 12 muertos, sirvió para recordar la existencia de una necrópolis incómoda.

    Descendimos hacia Arija, acercándonos al embalse del Ebro, que se encontraba bajo mínimos, mostrando la huella de la sequía. Y allí, en medio de las aguas tranquilas, se alzaba La Catedral de los Peces, un lugar único que desafía la lógica y deja a cualquiera boquiabierto.

    La Catedral de los Peces, también conocida como «San Andrés de los Peces», es una maravilla arquitectónica subacuática enclavada en el embalse del Ebro. Construida en el siglo XIX, su historia se entrelaza con la leyenda de un antiguo pueblo que, sumido en las aguas por la construcción del embalse, dejó como única huella esta iglesia peculiar.

    La catedral se sumerge parcialmente durante la temporada de lluvias, emergiendo majestuosamente cuando el nivel del agua baja.

    Esta obra maestra arquitectónica, con sus arcos y ventanales, crea una imagen surrealista al emerger del agua, desafiando el tiempo y la naturaleza.

    El apetito llamó nuevamente, y para cerrar con broche de oro este fin de semana motero, nos dirigimos al restaurante La Flor en Anero. Un cocido montañés nos esperaba, como un abrazo reconfortante después de tantas emociones vividas en la carretera.

    Así concluyó nuestro fin de semana motero, donde la camaradería, la aventura y los lugares mágicos se entrelazaron en una trama inolvidable. Entre risas, curvas, la Pirámide de los Italianos y la Catedral de los Peces con su historia grabada en piedra, esta crónica queda como testimonio de un viaje que quedará grabado en el asfalto y en el corazón de cada motero que lo vivió.

    ¡Que vengan más fines de semana como este, llenos de kilómetros, historias y la pasión por la carretera!

  • La Primera del 2024

    La Primera del 2024

    Crónica de nuestra Primera Salida del Año:

    Tesoros en las Carreteras de Cantabria Sobre Dos Ruedas

    El rugir de los motores rompe el silencio de la mañana mientras nos dirigimos hacia la primera aventura del año.

    No podía ser de otra manera, la cascada de Cailagua, en el nacimiento del río Asón, nos espera con sus aguas frescas y el susurro de la naturaleza como banda sonora.

    Salimos desde Hoznayo con la emoción de explorar una ruta de casi 200 kilómetros, una travesía que nos llevará por carreteras serpenteantes acompañadas por el fiel río Asón. Las curvas se suceden como una danza, cada giro es una nueva postal que se graba en la retina de esta ruta inolvidable, con el viento acariciándonos en cada curva y la carretera convirtiéndose en nuestro escenario de libertad sobre dos ruedas.

    Nos detenemos a observar el puerto de Colindres desde el imponente Puente de Treto, también conocido como el Puente de Hierro. La historia fluye bajo nuestros pies, un testigo silencioso de tiempos pasados y barcos que alguna vez navegaron estas aguas. La brisa salada nos acaricia mientras disfrutamos del panorama antes de continuar nuestro camino.

    La siguiente parada nos lleva al nacimiento del río Asón, donde la cascada de Cailagua nos recibe con su majestuosidad. El sonido del agua cayendo desde las alturas es música para los sentidos, y la vista de este regalo de la naturaleza nos llena de asombro. Tomamos un respiro y nos sumergimos en el entorno, conectando con la esencia pura de Cantabria, sintiendo el rugir de nuestras motos resonar en armonía con la naturaleza.

    El estómago empieza a reclamar su atención, y qué mejor lugar para satisfacerlo que Arredondo. Aquí, nos sumergimos en la tradición local al degustar un caldito calentito que reconforta el cuerpo y el alma. Las historias de rutas vividas se entrelazan con cada sorbo, sumergiéndonos en la autenticidad de este rincón pintoresco.

    Recargados de energía, nos enfrentamos al desafío de subir el Puerto de Alisas. Las curvas pronunciadas y las vistas panorámicas nos llevan a un estado de éxtasis motorizado. Cada subida es un paso hacia la cima, donde la recompensa es un paisaje que roba el aliento y un sentimiento de logro que solo los verdaderos amantes de la carretera comprenden.

    La jornada llega a su fin, pero no sin antes picar algo en Oriñón. El aroma del mar y la brisa salina nos reciben en este pueblo costero.

    Así concluye nuestra primera salida del año, un viaje donde las carreteras nacionales y comarcales se convierten en el lienzo de una experiencia única, marcada por el ronroneo de motores, la libertad de la carretera y la conexión con los tesoros naturales y culturales de Cantabria.

    ¡Que vengan muchas más salidas como esta, siempre sobre dos ruedas!

  • III de Caballeros y Damas 2023

    III de Caballeros y Damas 2023

    Este fin de semana del 4 y 5 de noviembre, un grupo compuesto por 17 personas de diversas procedencias se embarcó en una emocionante aventura para explorar las ricas tradiciones y la belleza de Laguardia en la Rioja-Alavesa y el Principado de Viana en Navarra.

    Esta ya tradicional III de Caballeros y Damas 2023 prometía ser una experiencia inolvidable, y de hecho lo fue.

    Nuestra travesía comenzó el sábado 4 en la pintoresca localidad de Laguardia, un lugar con una historia rica que se remonta a tiempos inmemoriales. Esta encantadora ciudad medieval, rodeada de viñedos y colinas, ha sido un centro de producción de vino durante siglos. A medida que recorríamos las estrechas calles empedradas, era imposible no sentir el peso de la historia en cada esquina.

    Nuestro guía, Javier de Pepita Uva, se convirtió en un faro de conocimiento y entusiasmo mientras nos llevaba a través de los callejones y nos relataba la historia de la ciudad. Aprendimos sobre la antigua muralla que rodeaba Laguardia, que aún se mantiene en pie en muchos lugares, y sobre la Iglesia de San Juan, un imponente edificio que data de los siglos XIII y XIV. Javier compartió anécdotas fascinantes sobre la vida cotidiana en tiempos pasados y cómo la viticultura y la elaboración de vino habían moldeado la cultura de la región.

    Uno de los momentos más memorables de la visita fue cuando Javier nos invitó a su hogar. Nos llevó a su pequeña bodega, donde elabora su propio vino artesanal. Fue una experiencia única y personal, ya que nos mostró el proceso de vinificación y compartió su pasión por el vino con una calidez y generosidad que dejaron una impresión duradera en todos nosotros.

    Tras la visita, nos dirigimos al Batzoki del municipio, un lugar que sirve deliciosas viandas típicas de la tierra. Cada plato estaba lleno de sabores locales y preparado con maestría. La comida no solo satisfizo nuestros paladares, sino que también nos permitió apreciar la riqueza culinaria de la región. Los platos tradicionales eran una verdadera delicia y nos dieron un sabor auténtico de la vida en Laguardia.

    Después de disfrutar de la comida, nos dirigimos a Viana, donde nos esperaba el Hotel Palacio de Pujadas. El hotel era una obra maestra arquitectónica que evocaba una época pasada de esplendor. Con su ambiente elegante y su decoración histórica, nos sentimos transportados a un mundo de lujo y distinción.

    El sábado por la noche, después de una cena en el restaurante del Hotel, nuestro grupo se encontraba en un ambiente festivo y con la mente abierta para disfrutar de nuevas experiencias. Aunque la cena fue en un ambiente acogedor y la comida muy normalita, sinceramente muy por debajo de lo esperado de este hotel, estábamos ansiosos por agregar un toque de emoción a nuestra visita. Estábamos próximos a las fechas de difuntos y Halloween, lo que despertó nuestra curiosidad sobre lo sobrenatural.

    Decidimos descargar una aplicación que permitía rastrear y localizar supuestos espíritus y fantasmas en los alrededores, lo que añadió un toque emocionante a nuestra aventura. Nuestra primera parada fue la antigua iglesia derrumbada de San Pedro, que se encontraba justo enfrente del hotel. La iglesia, en ruinas y envuelta en una atmósfera misteriosa, proporcionó el escenario perfecto para nuestra actividad paranormal.

    Con la aplicación en nuestros teléfonos, comenzamos a explorar los alrededores en busca de señales de actividad espectral. Las luces de nuestros teléfonos iluminaron las sombras mientras avanzábamos por el terreno, y la aplicación emitió sonidos espeluznantes que añadieron una sensación de anticipación. Mientras avanzábamos, alcanzamos a escuchar que un espíritu presente se podría llamar Juan, lo que generó nerviosismo y risas. Si bien sabíamos que se trataba de una actividad lúdica, la atmósfera nocturna y el entorno contribuyeron a crear una experiencia emocionante.

    Aunque no podemos afirmar con certeza que encontramos evidencia de lo sobrenatural, el recorrido por los alrededores de la iglesia de San Pedro fue una experiencia memorable llena de risas y diversión. Nos permitió sumergirnos en la atmósfera única de las fechas cercanas a Halloween y explorar la belleza, la historia y la magia de Viana de una manera única y emocionante.

    El domingo, organizamos un tour guiado por miembros de la oficina de turismo de Viana para explorar esta joya navarra. Viana es conocida por su impresionante patrimonio histórico, y a medida que recorríamos sus calles, nos sumergimos en su rica historia. La majestuosa Iglesia de Santa María, con su impresionante fachada gótica, la antigua iglesia derruida de San Pedro o el Palacio Real de los Reyes de Navarra, un edificio con siglos de historia y un papel importante en la monarquía navarra, fueron solo algunos de los puntos destacados que visitamos. La guía turística nos sumergió en las intrigas y los eventos históricos que habían tenido lugar en Viana a lo largo de los años.

    Al dejar Viana, nuestro viaje nos llevó a realizar una pequeña ruta por la hermosa zona de La Rioja-Alavesa. Hicimos una parada en Elciego, una encantadora localidad alavesa conocida por albergar la famosa bodega de Marqués de Riscal. Esta parada inesperada se convirtió en una experiencia adicional que enriqueció nuestro viaje.

    Al llegar a Elciego, quedamos impresionados por su belleza y encanto. La localidad se caracteriza por sus calles adoquinadas y sus edificios de arquitectura tradicional que contrastan con la modernidad de la bodega de Marqués de Riscal, una obra maestra de diseño arquitectónico. Este icono del mundo del vino se destaca por su diseño vanguardista, con estructuras de titanio y acero que se elevan majestuosamente en el paisaje. Tomamos un tiempo para explorar los alrededores y admirar la arquitectura única de la bodega, que se ha convertido en un símbolo icónico de la región vinícola de La Rioja. Nuestra primera parada fue en la iglesia local, una joya arquitectónica que data de tiempos pasados. Admiramos la arquitectura y la historia que rodeaba este edificio, lo que nos permitió sumergirnos aún más en la riqueza cultural de la región.

    Para concluir nuestro emocionante fin de semana, nos dirigimos a la calle Laurel en Logroño, la capital riojana. En el restaurante Letras de Laurel, disfrutamos de un delicioso menú que incorporaba los sabores de la región. Los platos estaban maravillosamente preparados y nos permitieron saborear una vez más las delicias gastronómicas de la zona.

    Aunque tuvimos que lidiar con el viento y la lluvia durante los viajes de ida y de regreso a casa, estos elementos meteorológicos no empañaron en absoluto nuestra experiencia. Este fin de semana ha sido una verdadera celebración de la historia, la cultura, la gastronomía y la pasión por el vino que define a Laguardia y Viana. Las tierras teñidas de colores especiales después de la vendimia nos regalaron una vista espectacular y una apreciación profunda de la labor de los viticultores locales.

    A través de las narraciones de nuestros guías, la hospitalidad de los locales y la deliciosa comida regional, experimentamos una verdadera inmersión en el corazón de estas comunidades dedicadas a la producción de vino. Cada momento de este viaje ha dejado una impresión duradera en nuestros corazones y dejó claro que esta tradición anual es un tesoro que esperamos continuar explorando en la IV de Caballeros y Damas 2024.

  • Por Tierras Aragonesas 2023

    Por Tierras Aragonesas 2023

    En el transcurso de un fin de semana inolvidable, los días 14, 15 y 16 de abril, nos aventuramos a través de las serpenteantes carreteras de las Tierras Aragonesas. Nuestra travesía comenzó en el aparcamiento del Hotel Adelma, en Hoznayo, y nos llevó a descubrir la riqueza histórica y natural de la región, con base en el emblemático Hotel Mesón de la Dolores, en Calatayud.

    La Tradición del Mesón de la Dolores: Testigo del Tiempo y la Hospitalidad

    Frente al ruido de los motores modernos, el Mesón de la Dolores permanece como un refugio atemporal que ha presenciado siglos de historias. Fundado en el siglo XVII, este mesón ha albergado a generaciones de viajeros, siendo un faro de hospitalidad y tradición en Calatayud.

    Enraizado en leyendas y secretos, La Dolores, matriarca del mesón, se alza como un ícono de la cocina tradicional y la cálida bienvenida. Su legado impregna las paredes, otorgando al mesón una atmósfera única que nos transporta a una época donde la comida era un arte y la hospitalidad, un compromiso.

    La Leyenda de La Dolores: Romance, Pasión y Tragedia

    La historia de La Dolores se enreda en los hilos de la leyenda, tejida con elementos de romance, pasión y tragedia. Cuenta la leyenda que Dolores, una mujer de belleza deslumbrante, se enamoró perdidamente de un soldado destinado a luchar en la Guerra de la Independencia. La separación forzada desgarró el corazón de Dolores, quien, según la historia, esperó incansablemente el regreso de su amado.

    La espera, sin embargo, se tiñó de tragedia. Al recibir noticias falsas sobre la muerte de su amado, Dolores quedó sumida en la desesperación. La leyenda se vuelve más trágica cuando, en un giro del destino, el soldado regresa, solo para encontrar a Dolores sumida en la locura.

    El Mesón de la Dolores, testigo silencioso de esta historia, conserva la esencia de este drama. Cada rincón parece susurrar los suspiros de Dolores y la melancolía de un amor perdido en el torbellino de la historia.

    Rodando por Tierras Aragonesas: El Monasterio de Piedra y sus Encantos

    El sábado, las motos rugieron en armonía con las curvas de Tierras Aragonesas, llevándonos al impresionante Parque del Monasterio de Piedra. Este monasterio cisterciense del siglo XIII es un testimonio arquitectónico de la historia, pero su verdadera magia se despliega en los jardines y cascadas que lo rodean.

    El Monasterio de Piedra: Una Joya Cisterciense en la Naturaleza

    El Monasterio de Piedra se erige como un monumento a la espiritualidad y la arquitectura medieval. Fundado en 1194, este monasterio cisterciense ha atravesado los siglos conservando su esencia serena y majestuosa.

    El recorrido por el monasterio revela sus claustros, capillas y dependencias que cuentan la vida monástica de antaño. La sobriedad de su arquitectura contrasta con la exuberancia de los jardines que lo circundan, creando un equilibrio único entre lo divino y lo natural.

    Los Jardines del Monasterio: Un Edén de Serenidad

    Los jardines del Monasterio de Piedra son un testimonio de la habilidad humana para crear paraísos en la tierra. Cruzando puentes y senderos, nos sumergimos en un Edén terrenal donde la vegetación exuberante, los arroyos cristalinos y las cascadas imponentes nos transportaron a un mundo de serenidad.

    La Cola de Caballo, una de las cascadas más destacadas, desciende majestuosamente en múltiples niveles, envuelta en una cortina de rocío. Cada rincón de estos jardines cuenta una historia, desde la Gruta Iris hasta el Lago de los Patos, creando una sinfonía visual que se integra perfectamente con el entorno monástico.

    La Experiencia Gastronómica: Paella en un Rincón de Naturaleza

    Después de explorar la arquitectura y la naturaleza del Monasterio de Piedra, nos dirigimos a un merendero cercano para una experiencia gastronómica única. En este rincón de naturaleza, entre árboles y sonidos de la corriente, degustamos una paella auténtica, cocinada con esmero y sazón local.

    El sonido del agua y el aroma de la paella se fusionaron para brindarnos un momento de deleite, marcando el equilibrio perfecto entre la exploración cultural y el disfrute culinario.

    Daroca: Entre Murallas y Calles Embrujadas

    Continuando nuestra ruta por carreteras bordeadas de embalses, llegamos a Daroca, una ciudad que respira historia a través de sus murallas medievales y callejones empedrados. Aquí, nos dejamos llevar por la magia de sus calles, descubriendo encantos en cada esquina.

    Calatayud: Un Vistazo al Pasado que Resuena en el Presente

    El domingo, nuestro viaje continuó con una inmersión en la historia de Calatayud. Fundada por los romanos en el siglo II a.C., Calatayud es un crisol de culturas que ha dejado su huella en cada rincón de la ciudad.

    El Castillo de Ayub, una imponente fortaleza que se alza en la colina, es testigo de los periodos de dominación musulmana y cristiana. Las calles adoquinadas nos llevan a través de la Judería, donde las sinagogas y las casas señoriales cuentan la historia de una comunidad vibrante.

    La Colegiata de Santa María, un prodigio del mudéjar aragonés, resplandece con su arquitectura única. Cada rincón de Calatayud es una ventana al pasado, resonando con la riqueza cultural de siglos pasados.

    Carlos La Fuente: Maestro Guía por las Calles de Calatayud

    El domingo, nuestro guía maestro, Carlos La Fuente, nos acompañó en esta etapa. Con su estilo cautivador, nos llevó por los entresijos de la ciudad, transformando fechas y hechos en narrativas vibrantes. Su conocimiento profundo y su habilidad para dar vida a la historia hicieron de esta parada una experiencia enriquecedora.

    Carlos no solo nos guió físicamente por las calles adoquinadas de Calatayud; nos transportó en el tiempo con relatos que resonaban en cada piedra y cada callejón. Su capacidad para enlazar eventos históricos con la vida cotidiana del pasado creó un tapiz narrativo que revivió la ciudad ante nuestros ojos.

    Desde los detalles arquitectónicos de la Colegiata hasta los recovecos de la Judería, Carlos tejió una narrativa vívida que no solo informó, sino que también envolvió nuestros sentidos en la atmósfera de la época. Su pasión por la historia local y su habilidad para transmitirla hicieron de nuestra visita a Calatayud un viaje en el tiempo que recordaremos con admiración

    Desde la Oficina de Turismo de Calatayud, te pondrán en contacto con Carlos si necesitáis sus servicios.

    El Regreso: Un Fin de Semana de Exploración y Compañerismo Motero

    La vuelta a casa marcó el cierre de un fin de semana espectacular. Cada curva, cada historia compartida y cada risa quedaron grabadas en nuestra memoria como testimonio de una aventura motera única.

    Así, nuestra odisea “Por Tierras Aragonesas 2023” fusionó la tradición del Mesón de la Dolores con las maravillas naturales y culturales que caracterizan a esta región. Que este relato inspire más rutas, descubrimientos y momentos compartidos en el camino.

  • II De Caballeros y Damas 2022

    II De Caballeros y Damas 2022

    Sos del Rey Católico.

    El pasado 1 y 2 de octubre realizamos nuestra segunda edición de la ruta «De Caballeros y Damas» donde tuvimos la oportunidad de recorrer con nuestras motos las tierras Navarras y Aragonesas. Fue una experiencia única y enriquecedora que combinó la aventura, la historia y la cultura de la región como es habitual en nuestras rutas denominadas «De Caballeros y Damas», dedicadas a conocer un poco más, la historia y localizaciones marcadamente históricas de nuestro país.

    Nuestra primera parada fue en el Monasterio de Leire, un lugar con una historia rica y emocionante. Este monasterio fue fundado en el siglo XI por el rey Sancho III de Pamplona y se convirtió en un lugar de peregrinación importante para los católicos. Durante la Guerra de la Independencia, el monasterio fue saqueado y destruido, pero gracias a la restauración en el siglo XX, hoy en día es un lugar turístico popular y un lugar de culto para los monjes benedictinos que viven allí.

    En el monasterio, tuvimos la oportunidad de escuchar los famosos cantos gregorianos a manos de los monjes, lo que fue una experiencia realmente única y emocionante.

    Lamentablemente, tengo que decir que la comida que realizamos en el restaurante del Monasterio de Leire dejó mucho que desear. A pesar de estar ubicados en un lugar tan especial, la calidad de los platos no estuvo a la altura de las expectativas, y además el personal que nos atendió no fue precisamente amable. Fue una verdadera lástima que este aspecto no estuviera a la altura del resto del evento, ya que la experiencia en el Monasterio de Leire fue realmente única e inolvidable. Aunque no podemos cambiar el pasado, esperamos que en futuras ediciones se pueda mejorar la calidad de la comida y el trato por parte del personal del restaurante.

    Por la tarde, montamos en nuestras motos para recorrer las hermosas tierras de Foz de Lumbier y Foz de Arbayun, dos localidades que ofrecen vistas impresionantes sobre los valles y las montañas. Foz de Lumbier es conocido por su impresionante desfiladero, el cual es una de las principales atracciones turísticas de la región. Foz de Arbayun, por su parte, es famoso por sus aguas cristalinas y sus hermosos paisajes montañosos.

    Al anochecer, llegamos al Hotel Triskel, situado en Sos del Rey Católico, un antiguo municipio zaragozano con una rica historia y patrimonio cultural.

    El Hotel Triskel es un lugar privilegiado para disfrutar de estas impresionantes vistas. Situado en la cima de una montaña, el hotel ofrece unas vistas impresionantes de la localidad y de las montañas circundantes.

    La cena que degustamos en el hotel Triskel fue un auténtico placer para los sentidos. La cocina aragonesa es rica y variada, y en este hotel se preparan platos con los mejores productos de la zona. Pudimos probar carnes y pescados frescos, así como verduras y hortalizas cultivadas localmente. La cata de vinos aragoneses también fue un éxito, y pudimos disfrutar de los mejores vinos de la zona, que complementaron a la perfección los platos que degustamos.

    El segundo día, realizamos una visita guiada por Sos del Rey Católico, una localidad con una historia interesante y rica. Fundado en el siglo XI, este antiguo municipio aragonés ha sido testigo de muchos eventos importantes en la historia de España, incluyendo la lucha por el trono entre los reyes Fernando y Alfonso. Durante nuestra visita guiada, aprendimos sobre el papel que Sos del Rey Católico jugó en la Guerra de las Dos Rosas y sobre su importancia como lugar de nacimiento del rey Fernando II de Aragón, también conocido como Fernando el Católico.

    Sos del Rey Católico es una localidad de la provincia de Zaragoza, situada en la comarca de las Cinco Villas. Es conocida por ser uno de los pueblos más bonitos de Aragón, y por albergar un importante patrimonio histórico y cultural. Durante nuestra visita guiada, pudimos conocer de primera mano su rica historia y las curiosidades que la rodean.

    El nombre de esta localidad hace referencia a Don Alfonso II de Aragón, también conocido como el Rey Católico. Según la leyenda, Don Alfonso habría nacido en este pueblo durante un viaje de su madre, la reina Doña Sancha, hacia el sur de Aragón. La iglesia de San Esteban, situada en el casco histórico de la localidad, es el lugar donde se encuentra el lugar donde se encuentra la capilla donde nació el Rey Católico.

    Además de su importante papel en la historia de Aragón, Sos del Rey Católico es conocido por sus impresionantes vistas y su patrimonio arquitectónico. El casco histórico de la localidad está situado sobre un promontorio rocoso y ofrece unas impresionantes vistas panorámicas de la comarca de las Cinco Villas. Desde allí, puedes ver las montañas, los ríos y los verdes valles que la rodean. Tuvimos la oportunidad de explorar la localidad y descubrir algunas de sus atracciones más populares. La Plaza de la Villa es un lugar popular para relajarse y disfrutar de las vistas de los edificios históricos que rodean la plaza. También visitamos la iglesia de San Esteban, una impresionante estructura gótica que data del siglo XV.

    La rica historia y cultura de Sos del Rey Católico se refleja en su arquitectura y en las calles adoquinadas de la localidad. La ciudad está rodeada por murallas y torres que datan del siglo XIV, que son un ejemplo de la arquitectura medieval de la época. También hay numerosas casas señoriales en el centro de la localidad, que ofrecen una muestra del estilo renacentista y barroco que se extendió por España durante el siglo XVI.

    En resumen, «De Caballeros y Damas 2022» fue un evento inolvidable para nosotros. La visita guiada al Monasterio de Leire, las impresionantes vistas de Foz de Lumbier y Foz de Arbayun y la noche en el Hotel Triskel en Sos del Rey Católico fueron momentos que nunca olvidaremos.

  • Puesta de Sol en Los Lagos de Covadonga

    Puesta de Sol en Los Lagos de Covadonga

    simplemente espectacular…

    El pasado 20 de agosto, organizamos una subida en moto para ver la puesta de sol en los espectaculares Lagos de Covadonga, ubicados en los imponentes Picos de Europa. Partimos desde el Hotel Adelma en Hoznayo y nos dirigimos hacia Potes a través del impresionante Desfiladero de la Hermida, el desfiladero más largo de la península Ibérica.

    El camino hacia Potes fue una aventura en sí misma, con paisajes naturales de ensueño y curvas cerradas que nos pusieron a prueba. Desde Potes, subimos por el exigente Puerto de San Glorio y llegamos a Riaño, donde pudimos admirar el pantano del Ebro, casi seco debido a la sequía, y el entorno natural de los Picos de Europa. Estampa que te hace sentir como si estuvieras en los fiordos noruegos, hasta que te das cuenta que dicha estampa no pertenece a otro país, si no que estás al lado de casa.

    Luego, bajamos hacia Cangas de Onís a través del impresionante Desfiladero de los Beyos, rodeados de montañas y una naturaleza salvaje e indomable. La carretera serpenteaba entre las montañas y los paisajes eran de una belleza indescriptible.

    Finalmente, llegamos a Covadonga y subimos hasta los espectaculares Lagos de Covadonga para presenciar la puesta de sol. La vista desde allí era simplemente impresionante, con el sol desvaneciéndose lentamente en el horizonte y el cielo iluminado con colores dorados y rojos. El entorno natural de los Picos de Europa era realmente espectacular y nos dejó sin aliento.

    Después de ver la puesta de sol, bajamos hasta un asador cercano a Cangas de Onís para cenar. La cena fue un éxito, con unos chuletones deliciosos y un ambiente relajado. La carretera estaba iluminada por los faros de nuestras motos y la noche era cálida y estrellada.

    En resumen, fue un día inolvidable lleno de emociones y gratas experiencias. Desde la salida en el Hotel Adelma en Hoznayo hasta la cena en el asador, fue un viaje lleno de paisajes naturales espectaculares, curvas cerradas y momentos mágicos. Sin duda, un recorrido por los imponentes Picos de Europa y los espectaculares Lagos de Covadonga que nunca olvidaremos.

  • Por Tierras Leonesas…

    Por Tierras Leonesas…

    Aunque nuestra aventura por tierras leonesas está planteada a principios de abril y por tanto, a principios de la primavera, la borrasca Ciryl hace que caigan las temperaturas y que nieve por toda la mitad norte de la península.

    Con este temporal comienza nuestra aventura «Por Tierras Leonesas…»

    Salimos la tarde del viernes 1 de abril con la mirada puesta en los móviles y las previsiones meteorológicas. Nuestro «miedo» no es que llueva o no. Nuestro miedo es que nos caiga una nevada durante nuestro trayecto y que ponga en peligro nuestra integridad. Por ello, algunos de los asistentes optan por ir enlatados.

    Iniciamos nuestra ruta y pronto nos empezarán a caer copos de nieve que nos acompañarán durante gran parte del camino. Agudizamos nuestros sentidos y tomamos todas las precauciones necesarias para no tener ningún altercado.

    Con esta tónica, llegamos hasta la capital leonesa. Ahora es tiempo de coger nuestras habitaciones, darnos una ducha y soltar un poco de adrenalina antes de cenar.

    Amanece el sábado en León. Un día soleado, espectacular para rodar por estas tierras.

    En esta ocasión, recorreremos por la CL626 sus carreteras de montaña, hasta el embalse de Luna, donde pararemos a tomarnos un café.

    Aunque está soleado, hace frio, y la carretera está limpia hasta sus límites laterales, donde se encuentra toda la nieve caída en las últimas horas y hace que el entorno montañoso que nos rodea, sea espectacular en todos los sentidos. No hemos podido elegir mejor fin de semana.

    Llegamos a Las Cuevas de Valporquero con el tiempo justo para comer en el restaurante situado junto a ellas y realizar la visita guiada por las cuevas, que en este tiempo y debido a las nieves caídas durante el invierno y el deshielo, fluye por sus galerías interiores las aguas que darán vida al río Torío.

    Terminada la visita, nos dirigimos por las Hoces de Vegacervera hasta la capital del reino de León! donde visitaremos sus calles centrales y tomaremos algo en su famosa zona del Húmedo.

    Para terminar la jornada, uno de los platos fuertes del fin de semana. Nos dirigimos hasta Valdevimbre, donde tenemos reservada la cena en uno de sus famosos restaurantes cueva. Simplemente espectacular tanto la cena, como la cueva.

    Solo nos queda descansar en nuestro hotel…

    El domingo es día de vuelta, y aunque teníamos preparada alguna cosilla por ver, el tiempo nos obliga a empezar la vuelta por posibles nevadas en el trayecto. Cosa que ocurre.

    Con la vuelta sin novedad, llegamos a tiempo para comer todos juntos en Navajeda y con ello, concluir con este fantástico fin de semana vivido.

    Os dejamos con el vídeo resumen de este gran fin de semana.

    Os esperamos para la próxima!!

  • Resumen de nuestro 2021

    Resumen de nuestro 2021

    Os presentamos el resumen de nuestro 2021.

    Está claro que con la pandemia, no hemos podido disfrutar todo lo que hubiéramos querido, pero tampoco ha estado mal, no??

    Esperemos que este 2022, por lo menos, nos lo pasemos igual que el pasado!!